 Johannesburgo, también conocida como “Joburgo”, es la capital de la provincia de Gauteng. Contribuye al 16% del PIB nacional, lo que la convierte en la gran potencia económica de Sudáfrica. Johannesburgo, situada a 1,753 metros sobre el nivel del mar, está considerada la puerta de entrada a Sudáfrica y, por extensión, a toda África. La ciudad se fundó el 4 de octubre de 1886, tras el descubrimiento de oro en la zona. El origen de la palabra “Johannesburgo” es incierto, aunque el nombre holandés Johannes era muy habitual en aquella época. El gobierno envió a Christiaan Johannes Joubert y a Johannes Rissik para que decidieran en qué lugar se debía fundar el recién descubierto “pueblo del oro”. Se especula que la ciudad recibió el nombre propio de estos dos enviados. No obstante, otro claro candidato es el veldkornet ;(comandante de campo) Johannes Meyer, a quien se atribuye haber estabilizado la zona mediante la demarcación con estacas de los terrenos reivindicados para las prospecciones. La ciudad recibe también el apropiado nombre de eGoli (‘el lugar del oro'), ya que aproximadamente el 40% del oro mundial procede de esta zona. Joburgo ofrece multitud de atracciones a los visitantes para los días en los que no se celebre ningún partido. En la Constitutional Hill, situada muy cerca del centro de la ciudad, se encuentra el Tribunal Constitucional sudafricano, la corte suprema del país. Anteriormente, fue una cárcel, donde se recluyó a los presos políticos del apartheid, a menudo sin juicio previo. El Museo del Apartheid, muy cerca de la Soccer City, la ‘Ciudad del Fútbol', es una parada obligatoria para todos los turistas. En el mercado Mai Mai, uno de los mercados más antiguos de Joburgo, los turistas podrán comprar muti (medicamentos tradicionales) a un sangoma (curandero tradicional o herborista) para ayudar a su salud.
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