El territorio argentino se halla en la zona templada del sur, con excepción de una pequeña región que, situada al N. del trópico de Capricornio, queda comprendida en la zona intertropical. Las temperaturas no registran variaciones extremas debido a la influencia reguladora del océano. Sólo en el NO. y centro del país se dan altas temperaturas en verano, y muy bajas, en invierno, en la cordillera de los Andes y las elevadas mesetas de la Patagonia. La acción de los vientos influye notablemente sobre los climas regionales específicos. Entre estos vientos característicos figuran el Norte, caluroso y húmedo; el Zonda, caluroso y muy seco, que sopla en las provincias de la región andina; el Pampero o Sudoeste, frío y seco, y el Sudeste, frío y húmedo, que produce temporales, a veces desastrosos, en el río de la Plata. A través de la Patagonia soplan constantemente los violentos y fríos vientos del oeste. Las lluvias, aunque irregulares, son frecuentes y las nevadas notables en la región andina y en la Patagonia. Los máximos valores de precipitación se dan en los Andes del SO. de Neuquén (más de 4.000 mm anuales), al NE. de Misiones (2.000) y en Tucumán (1.500). Una ancha faja que cruza el territorio desde la Puna hasta la costa patagónica recibe menos de 300 mm. por año. En resumen, la distribución climática del territorio, considerando la influencia modificadora de la topografía, de la latitud y del océano, puede establecerse así: en el NE., climas tropicales y subtropicales; en el centro, templados; en el O., secos, y en el S., fríos. En las islas Malvinas el clima es más bien templado en verano y no muy frío en invierno. La zona de Tierra de! Fuego es fría, soplan fuertes vientos, hay niebla, lluvias y nevadas frecuentes. En el N. y NO. del territorio sólo se distinguen una época lluviosa (Octubre a Marzo) y una seca (Abril a Setiembre).
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