Preocupación permanente del campesino costarricense es 1.a ornamentación de sus carretas. La aplicación de encendidos colores y de caprichosas figuras en estos vehículos, que tradicionalmente emplea aquél para sus tareas del campo, es motivo de reales competencias y constituye una artesanía que da sentido a la expresión de "país de las carretas". En cerámica. El Tejar, en la provincia de Cartago, representa la mejor tradición en esta manifestación de la plástica popular. En la región del Norte existen antiguos cementerios indígenas donde los llamados "guaqueros" practican continuamente excavaciones en busca de objetos arqueológicos que registra y conserva el Museo Nacional de Costa Rica.
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