Se pueden señalar seis regiones con grandes agrupamientos de ejemplares típicos que forman verdaderos bosques. la región Misionera la mayor riqueza forestal está representada por la araucaria Angustifolia (pino Paraná), que es materia prima en la fabricación de papel, hasta ahora importada del Brasil, y con la cual se han efectuado grandes plantaciones y reforestaciones. Aquí hay también guatambú, incienso, cedro, palo de rosa, lapacho, cancharana, guayaibí y peterebí. En la Chaqueña los ejemplares más difundidos son el quebracho colorado, del cual se extrae el tanino y que se emplea para hacer durmientes; el guayacán y uruday, que son, también, productores de tanino —de menor porcentaje— y se aplican los mismos usos que el quebracho el lapacho, guayaibí, tatané, timbó, chañar y virapitá. En la Santiagueña los árboles representativos son el quebracho santeagueño (diferente del chaqueño por si contenido tánico), el palo santo (de extrae el guayacol, aceite esencia en perfumería), itín, vinal (declarada plaga nacional porque sus espinas lastiman al ganado y por su fácil dispersión), algarrobo (utilizado para la fabricación parqués, pavimento de calles y toneles), quebracho blanco (empleado para | durmientes y carbón —7.300 calorías. Del proceso de carbonización se obtiene alquitrán, ácido piroleñoso, creosota, guayacol, ácido acético, alcohol metílico y otros derivados Con elementos residuales se preparan briquetas. En Ia región Tucumano- Oranense aparece como especie más característica el urundel, con las propiedades y los usos de los dos quebrachos. Se encuentran también timbó, guayacán, guayaibí, palo santo, etc. De la Pampeana o Central el único ejemplar de significación forestal es el caldén, empleado en parqués y pavimento de calles, así como combustible (4.200 calorías). La región Andino-patagónica presenta el gigante de la flora subantártica, el alerce, de hasta 70 m de altura, de valor similar al pino "spruce". En concentraciones mayores se encuentran el pehuén o araucaria araucana (superior al pino Paraná y de piñones comestibles), el ciprés (dispersado por todo el país como poste telefónico, después de un tratamiento químico), el coihué (gigante que alcanza hasta 45 m de altura y 3 m de diámetro, de madera pesada —no flota en el agua—, usa- do en muebles y toneles), roble pellín (apto para ebanistería, armazones navales, mueblerías, hélices de aviones, etc.), raulí, tenga y canelo. Este último ejemplar predomina en Tierra del Fuego. Los bosques cubren el 21 % del territorio nacional, o sea, 60.000.000 de ha. A las existencias naturales •'se empiezan a sumar ahora millones de ejemplares por medio de distintos planes de reforestación. Últimamente en la provincia de Jujuy se inició la plantación en gran escala de eucaliptos; en Misiones se plantaron 9.000.000 de pinos Paraná; en el Delta hay 100.000 ha. de álamos y sauce-álamos; en la región de Concordia se ha comenzado a realizar plantaciones con pinos importados de Georgia.
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