 La última edición del Pilsen Rock 2006 en Durazno, Uruguay. Culmino ayer siendo un nevo éxito que convocó a multitudes de jóvenes a disfrutar con el ritmo del Rock nacional en el Parque de la Hispanidad. Con la actuación de Buitres culminó la cuarta edición del Pilsen Rock. La banda de Gabriel Peluffo estuvo hasta entrada la medianoche del domingo haciendo un variado repaso de su larga trayectoria, que no excluyó temas de los Estómagos, para los más nostálgicos.
Más temprano, se habían sucedido en el Parque de la Hispanidad las presentaciones de Eslabón (grupo ganador del Concurso Rock del Centro en Durazno), Dr. Rocka, Supersónicos, Chala Madre, Buenos Muchachos, Hereford, Trotsky Vengarán, y los españoles The Locos.
El comienzo de la fiesta
El mal tiempo dio una tregua, y a las 18 horas del sábado dio comienzo la cuarta edición del Pilsen Rock. Hasta el último minuto se estaba evaluando pasar la actividad de la primera jornada para el lunes, porque la lluvia no aflojaba en Durazno.
Finalmente, la lluvia amainó, dándole el gusto a las cerca de 130 mil personas que se movilizaron al centro del país para disfrutar del mayor evento de rock a nivel nacional.
En pocos minutos el escenario quedó debidamente acondicionado para recibir a la primera banda, Pecho´e fierro, de San José, que se ganó al público presente en el Parque de la Hispanidad desde el primer tema hasta el último: su interpretación del clásico "A Don José" en clave rockera.
Siguió la actuación de Vendetta. Las chicas revolucionaron a la concurrencia masculina, sobre todo, y se les perdonó algún que otro problema de sonido. El vocalista de Psimio prestó su voz para interpretar un tema junto con la banda.
Luego vino el turno de Vinilo, Doberman y Rey Toro, tres bandas que fueron bien recibidas por un público que estaba muy dispuesto a agitar con las distintas propuestas. Tocar para cien mil personas no es algo de todos los días, y estas bandas dejaron todo arriba del escenario.
Ya entrada la noche, la lluvia no amenazaba con volver aunque seguía nublado, pero al público poco le importaba ya la situación sinóptica. Llegaban las actuaciones más esperadas del día, con el energético prólogo de La Triple Nelson.
La actuación de La Tabaré hizo explotar el Parque de la Hispanidad, siendo una de las bandas más aclamadas de la noche. Tabaré Rivero y Mónica Navarro, junto con el resto de la banda, desplegaron su habitual energía y el público no dejó de saltar en ningún momento.
La Chancha, cuya presencia en el festival resultó llamativa por tratarse de un grupo que solía mantenerse fuera de la primera línea del merchandising roquero, hizo un buen papel y desplegó parte de su contundente repertorio frente a la multitud.
Orillando la medianoche, la gente pedía más música, y llegó La Trampa. Fue uno de los momentos culminantes de la jornada y, por segundo año consecutivo, la banda se llevó todos los honores de un público cada vez más numeroso.
No te va gustar cerró la noche que no quería terminar, y el exhausto público fue abandonando el Parque buscando un descanso mínimamente reparador.
El comienzo del fin El domingo arrancó sobre las seis de la tarde, sin lluvia y sin barro, el suelo del Parque estaba listo para que miles de championes, alpargatas y chancletas cayeran rock abajo sobre él.
Antes del atardecer tocaron Dr. Rocka, Los Supersónicos, Buenos Muchachos y Chala Madre. Las cuatro hicieron un buen papel. Dr. Rocka le puso a la tarde un toque de metal bien pulido que llamó la atención de quienes iban entrando al predio. Los Supersónicos tocaron poco y bien, dejando al pasar miles de notas que quedaron incrustadas en los tipos que absorbían una buena dosis de rock puro. Luego fue Buenos Muchachos el talante de Perdo Dalton recorrió el Parque con una actuación muy prolija, y naturalmente desorientada. El sol huyó. Regresó con Chala Madre bien recibido por el público que se contagió del ánimo de la banda y pintó el parque de colores.
El siguiente fue Hereford que a bombo, redoblante y distorsión recibió la noche y templó al público que se arrimaba al escenario para corear sus canciones. El público ya estaba listo para lo que sería la presentación más aclamada del festival: Trosky Vengarán.
Tras un discurso grabado en el que se enumeraba con cierto desquicio todos los elementos que conforman nuestra imagen de nación (mate, estadio, dulce de leche), la banda descargó toda su potencia. Llovió vino, botellas, bengalas se cayeron unos cuantos y se volvieron a levantar.
La energía abrumadora con la que el público recibió a Trosky, no se repetiría ni en The Locos ni en Los Buitres. Los primeros dieron un espectáculo digno de ver, pero la gente no se sabía las letras de las canciones y esperaba por algún tema de Ska-P, que no llegó.
Los Buitres fueron recibidos con el calor de siempre. La banda hizo varios temas de Estómagos y por momentos lograba disuadir el cansancio del público que había guardado algún que otro fuego artificial para compartir con los Buitres. Ya pasada la medianoche y a pesar del cansancio 260 mil manos levantadas lo demostraban: ''El cielo pudo esperar''. Fuente: Montevideo.com.uy
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