 El balneario es un mundo de contención para el ímpetu del oleaje oceánico, el cual da lugar a dos diferentes tipos de costas: Brava y Mansa. Esto marca lo que es el fin del Río de la Plata y el comienzo del Océano Atlántico. Todas las playas de la península son públicas, en las hay aguas cristalinas, aptas para el baño y la práctica de deportes. También las hay de aguas tranquilas y otras con grandes olas, de arenas blancas y finas, o de doradas arenas gruesas. En la gran mayoría de estos parajes se encuentran pequeños restaurantes. Algunas de las playas principales de la península son: La playa Brava: es de las playas más conocidas y concurridas de Punta del Este. Se encuentra muy cerca de la península y cuenta con estacionamiento. Se caracteriza por la escultura de La Mano que emerge de la arena, construída en 1982 por el artista chileno Mario Irrazábal. Es una playa de arenas gruesas y mar peligroso. Las olas que allí se forman permiten la práctica del surf. Podemos encontrar numerosos paradores que ofrecen servicios de gastronomía y alquiler de sombrillas. La playa de los Ingleses: es una pequeña playa que se encuentra ubicada al lado del puerto de Punta del Este. Es de arenas finas y rocas, es catalogada como peligrosa para bañistas. Dada su ubicación tan próxima a la Península, es una playa con mucho reparo del viento. La playa de Manantiales: se caracteriza por su gran cantidad de arena, aguas profundas y oleaje. Es muy concurrida por el jet-set. En ella se practican deportes náuticos, voley, gimnasia aeróbica y surf. La Playa Mansa: se extiende desde el Chileno hasta el puerto de Punta del Este. Es una gran bahía de aguas tranquilas y arenas gruesas. Su profundidad varía; es realmente profunda en el Chileno y cada vez más llana a medida que se acerca al puerto de Punta del Este. Se ofrecen servicios de alquiler de motos náuticas, camas elásticas, etc. Es una playa ideal para practicar la pesca de pejerreyes tanto a "flor" como a la encandilada.
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