Los delfines nadan en estas cálidas aguas todas las tardes y acompañan el paseo de los visitantes, quienes pueden aprovechar algunas paradas de la embarcación para nadar con ellos y observarlos debajo del agua transparente. La siguiente parada es Bahía do Sancho; rodeada de acantilados se accede por un pequeño camino (por tierra) o con embarcaciones (desde el mar) siendo un excelente punto para hacer snorkel y observar la belleza de la fauna marina del archipiélago. Debido a su posición distante del continente y al encontrarse en el curso de la Corriente Sur Ecuatorial, las aguas de Fernando de Noronha son el hogar de 168 familias de moluscos, 72 especies de crustáceos y gran cantidad de peces ornamentales. Continuando hacia el extremo sur de la isla se encuentra Ponta da Sapata, donde un curioso orificio en una formación rocosa descubre, en un particular ángulo de visión, el mapa de la República Federativa del Brasil.Retornando al puerto, mientras el sol deslumhra con su espectacular ocaso, la parada obligada es en una roca denominada "Rugido del León", donde la colisión de las olas contra las rocas emula el rugir del rey de la selva.
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