Las opciones a la hora de elegir una playa no dejan de ser exuberantes como el resto de la isla. Desde las playas de Bode con sus árboles frondosos y Cacimba do Padre se disfruta una excelente vista de las islas Dos Irmáos y en Atalaia, donde con la marea baja se forman piscinas naturales en los arrecifes, la escasa profundidad permite disfrutar de los hermosos peces de colores y los corales.Una de las playas más visitadas es Boldró donde se puede descansar a la sombra de los cocoteros o tomar un refresco en el elevado Bar Mirante. El Fuerte Sao Pedro do Boldró, ubicado en la cima de un morro, separa Boldró de la aislada playa Americano. En las aguas turbias de la Bahia do Sueste las tortugas de mar llegan a alimentarse; sus nidos pueden encontrarse en las arenas de la Praia do Leao entre los meses de diciembre y junio. En el norte de la isla, el "mar de dentro" se encuentra con el "mar de fuera" en la playa Air France. Este curioso nombre se debe a los hidroaviones europeos de esta línea aérea que solían hacer una parada en Fernando de Noronha en su viaje desde Europa. Fernando de Noronha invita a recorrerla caminando, en barco o en divertidos buggies. El buceo es una de las actividades más deslumbrantes de la isla. Los tours incluyen paradas para buceadores certificados e inmersiones de "bautismo", donde los menos expertos pueden disfrutar la experiencia acompañados por un guía. El sitio preferido de los profesionales es el Buraco do Inferno en la Ilha Rata. Enormes peces, corales, mantarrayas, tortugas y hasta tiburones aparecen frente a los intrusos de la superficie.Las noches en Fernando de Noronha pueden no ser muy agitadas pero sí enriquecedoras. Las opciones pasan por darse cita en el Bar do Cachorro, punto de reunión de la isla y sede de algunas fiestas playeras, o asistir a algunas de las charlas que diariamente ofrecen profesionales del IBAMA.El IBAMA es el Instituto Nacional del Medio Ambiente, responsable de la administración del Parque Nacional Marino de Fernando de Noronha e intrínsecamente vinculado al proyecto TAMAR, una fundación dedicada a preservar las tortugas marinas. Su temática se centra, principalmente, en la ecología y la riqueza de este oasis enclavado en el Atlántico. Al abandonar Fernando de Noronha, la belleza natural del archipiélago perdido en la inmensidad azul, graba a fuego los días vividos en contacto con la naturaleza y la comu- nión perfecta con el medio ambiente; es un silencioso llamado a conservar este maravi- lloso regalo.
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