 El Estado japonés es considerado una monarquía constitucional con un emperador y con un parlamento bicameral, el Kokkai. El poder ejecutivo es responsable ante el Kokkai, consta de un gabinete compuesto de un Primer Ministro y ministros de estado. El Primer Ministro debe ser miembro del Kokkai y es elegido por sus dos cámaras, con preeminencia de la Cámara Baja (o de Representantes) en caso de discordancia. El jefe del ejecutivo tiene el poder de nombrar o deponer ministros y puede disolver la Cámara de Representantes, pero no el Senado. La soberanía reside, según la Constitución, en el pueblo japonés, y el emperador es considerado "símbolo del estado y de la unidad del pueblo japonés". El poder legislativo está compuesto por una cámara de representantes (Shūgi-in,) y un senado (Sangi-in). La Cámara de Representantes cuenta con 480 diputados, elegidos por voto popular para un período máximo de cuatro años (el Primer Ministro puede disolver la Cámara). El sistema de elección es mixto: 300 escaños se reparten en elección mayoritaria en distritos uninominales y 180 en elección proporcional en once distritos regionales. El Senado tiene 242 miembros, que se eligen por mitades, cada tres años, para un período de seis años. El voto es universal, voluntario y secreto para los ciudadanos con mayoría de edad (20 años).
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