São Paulo es considerado un importante polo cultural en Brasil, siendo considerado local de origen de una serie de movimientos artísticos y estéticos a lo largo de su historia durante todo el siglo XX. A pesar de su rivalidad con Río de Janeiro el status de sede de las principales instituciones culturales del país, es en esta ciudad que acostumbra formarse la llamada cultura "erudita" brasileña. São Paulo posee una amplia red de teatros, casas de espectáculos, bares, instituciones de enseñanza, museos y galerías de arte y no son raras las instituciones que emplean superlativos en sus descripciones (por ejemplo, la mayor universidad pública del país - la Universidad de São Paulo, la mayor universidad privada - la Universidad Paulista - y la mayor casa de espetáculos del país, el Credicard Hall). Tal complejo cultural, sin embargo, está localizado generalmente en las regiones centrales de la ciudad (o en aquello que ha dado en llamarse "Centro expandido"), de forma que son comunes las críticas de ciertos estudiosos del fenómeno urbano tratando de explicitar la posible segregación espacial que los habitantes de las regiones más periféricas de las ciudades experimentan, causa ,según sus perspectivas, a una especie de negación a los derechos de los beneficios que la ciudad brinda. Esta São Paulo que "atesora cultura", por tanto, acaba también siendo considerada una São Paulo "idealizada", ya que no corresponde a la realidad de la mayor parte de la población. La ciudad es bastante heterogénea y es posible decir que la cultura paulistana es fruto de la simbiosis de varios pueblos que emigraron durante la primera República, unido a elementos culturales de los períodos colonial e imperial. Entre estas culturas, se destacan la italiana, la japonesa, la portuguesa y la española, las dos primeras con fuerza especial. Trazos de esta mezcla son evidentes en regiones de la ciudad consideradas "típicamente italianas", como Bixiga o "típicamente japonesas", como el barrio de Liberdade. De la misma forma que las manifestaciones culturales constituyen terreno germinador de cultura, en momentos y contextos diversos, estas mismas manifestaciones han establecido diálogo con la ciudad, sea en el plano simbólico, sea como tema u homenaje o incluso como referencia. Una de las manifestaciones con más referencias en São Paulo es la música. Compositores diversos, a lo largo de la historia, crearon obras cuyo tema es la ciudad, llegando a tenerla como tírtulo. Ejemplos célebres incluyen las composiciones Sampa(abreviatura popular para designar São Paulo), de Caetano Veloso; São São Paulo, de Tom Zé (que inclusive, posee otras músicas relacionadas a la cultura paulistana); São Paulo eu te amo, de Tom Jobim y São Paulo, São Paulo, del grupo Premeditando o Breque (considerada la versión local de la conocida versión de New York, New York, de Frank Sinatra). La literatura eventualmente también registró marcas culturales de la ciudad. Ejemplos célebres son textos de Alcântara Machado]], o el conjunto de la obra de Mário de Andrade.
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