Paraguay conoce sus razas... Hoy te presentamos esta nota en donde podrás conocer la más antigua y acreditada tradición referente al origen de los guaraníes.
A continuación, Paraguay conoce sus razas:
Se habla de que en época remota arribaron al Brasil, desde tierras ignotas del lado opuesto del mar, los hermanos Tupí y Guaraní y sus familias, los cuales se avecindaron en fértiles terrenos, donde con el correr del tiempo llegó a formarse una comunidad numerosa.
Refiere esta tradición que por disputas habidas entre sus mujeres por la propiedad de un papagayo, los dos hermanos acordaron separarse. Mientras Tupí, el mayor de ellos, permaneció en el mismo suelo, Guaraní se encaminó con los suyos hacia las orillas del Plata en procura de lugares propicios.
En poco tiempo consiguió este último ensanchar sus dominios, que se extendieron con los años hasta las márgenes del Orinoco, con lo que queda dicho que su poder compitió de alguna manera con el Imperio incaico.
Cuando los conquistadores emprendieron su obra el pueblo guaraní habitaba el N. y el centro del Paraguay, parte del centro y el sur de Mato Grosso, la cuenca del Amazonas, la costa atlántica y el centro del Brasil y no estaba organizado como cuerpo político, sino que se constituía de grupos familiares con la dirección de un cacique, sometido a su vez a las decisiones de un consejo de ancianos si la cuestión a resolver era de especial gravedad.
La ausencia de castas, esto es, la igualdad social, fue otra característica de este pueblo, que sólo otorgó algunas prerrogativas a los descendientes de caciques. En caso de guerra los jefes de familia elegían un caudillo militar, a cuya autoridad quedaba subordinado también el cacique, a menos que la elección recayese en éste.
El arsenal bélico de los guaraníes se componía simplemente de flechas y macanas. Monoteístas, Tupa ("padre de todos") era el dios de su venerqción, pero no le adjudicaban forma determinada, ni le erigían templos ni tampoco le ofrecían sacrificios; para ellos era nada más que un espíritu.
Los sacerdotes no gozaban de ningún favor especial. Las artes, de escaso desarrollo solo fueron cultivadas con medios elementales, y la tradicion oral privó
sobre la escritura, hecha de jeroglíficos, según muestras halladas en la isla de Mará ¡ó, del delta amazónico. Se perfeccionaron en cambio en el lenguaje porque era una posible puerta de acceso a la dignidad de cacique.
Este estímulo hizo de la elocuencia uno de los rasgos de este pueblo, y de su idioma uno de los más ricos y armoniosos de esta parte del mundo. Es interesante señalar que la lengua guaraní es, después del griego y el latín, la que ha provisto de mayor cantidad de voces a la botánica, ciencia ésta, junto con la zoología y con la agricultura, notablemente conocida por este pueblo primitivo.
En nuestros días hablan guaraní alrededor de 300.000 personas, distribuidas en todo el Paraguay y en parte del Brasil y de la Argentina. El individuo de esta raza aborigen, frío de carácter, era enemigo de la violencia, lo que explica que el homicidio sea en su historia un hecho curioso, casi inexistente.
Admitíase la poligamia. Las mujeres, aparte de la atención de la casa, se encargaban del trabajo agrícolaVivían semidesnudos, con algunos adornos de guirnaldas y plumas. No les era desconocido el ciclo de cada estación, cuyo transcurso lo calculaban por lunas, que representaban los meses.
Los episodios históricos de mayor relieve eran transmitidos de generación en generación por personajes que a su turno cumplían esta tarea, semejante a la de los rapsodas de la antigüedad clásica.
La incorporación de este pueblo —que fue valeroso y que sintió el orgullo de su raza— a la civilización blanca no sólo es obra de las armas del conquistador, sino, y muy especialmente, de la política de atracción inaugurada por Irala y continuada por sus sucesores, consistente en fomentar alianzas regulares entre españoles e indias, sobre todo con hijas de caciques.
Las misiones religiosas, en primer término las jesuíticas, fueron también una aportación de mucho valor para la reducción pacífica de los guaraníes, que concluyeron dando amplia y leal colaboración a los nuevos señores de su vieja heredad.
En los últimos 60 años se ha producido en el país un movimiento inmigratorio importante, aunque sin el volumen alcanzado por la Argentina y el Uruguay.
Hay inmigrantes japoneses, canadienses, rusos, alemanes y de otras nacionalidades, que se han ¡do identificando con la geografía y el espíritu paraguayos.