Al comenzar la Edad Moderna, Dinamarca hubo de afrontar importantes problemas políticos y religiosos.
A continuación, Dinamarca Conoce su Historia:
En el aspecto político, se planteó la cuestión de la competencia de poder entre el monarca y el Risgraad, asamblea compuesta por la poderosa nobleza terrateniente y las principales jerarquías de la Iglesia.
La nobleza había adquirido una gran fuerza, pues no sólo era propietaria de gran parte de las tierras del país, sino que había logrado que los principales cargos eclesiásticos fuesen nombrados de entre sus miembros.
Sin embargo, durante el reinado de Cristián II, y bajo el liderato de Hans Mikkelsen, burgomaestre de Malmb, para limitar el poder de la nobleza, se promulgaron, apoyándose en la burguesía, algunas medidas que provocarían más tarde el levantamiento de aquélla.
El problema religioso se planteó cuando Lutero (V) se separó de la Iglesia católica.
En Dinamarca era rey entonces Cristián II, quien si bien tenía dificultades políticas con la Iglesia, sostuvo el catolicismo y reconoció la supremacía espiritual del Papa.
Sin embargo, la insurrección de Suecia (que conseguiría entonces su independencia) fue aprovechada por la nobleza danesa para destronar a Cristián II y su Gobierno burgués, nombrando a Federico I, tío de aquél, como su sucesor.
Federico I (1523-33) tenía la intención de aumentar el poder real, pero la nobleza, perteneciente en su mayoría a la religión católica, estorbaba sus fines.
La servicial organización que preconizaba Lutero le ayudaría mejor a la consecución de sus logros; de ahí que tratase por todos los medios de introducir lentamente la nueva doctrina.