Conociendo El Valle de Tena... Para los amantes de la naturaleza y el turismo activo el Valle de Tena ofrece muchas alternativas, desde un tranquilo paseo a las actividades de aventura.
A continuación, Conociendo El Valle de Tena:
Situado en pleno centro del Pirineo Aragonés, el Valle de Tena tiene una gran diversidad paisajística: altas cumbres, glaciares, macizos, ríos, barrancos y preciosos lagos constituyen el paisaje de este rincón surcado por el río Gallego que en primavera rebosa de vida.
Gracias a una situación privilegiada, también es un lugar ideal para descubrir, en cortos desplazamientos, los singulares lugares que lo rodean.
Así, a pocos kilómetros, el Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido sorprende por su indescriptible belleza.
En Formigal, importante centro internacional para la práctica de esquí y deportes de nieve en invierno y centro turístico de montaña durante el resto del año, puede disfrutarse de un buen número de actividades deportivas y excursiones organizadas.
Desde la cumbre de Tres Hombres se divisan grandes cimas del Pirineo central: el Midi D'Ossau, Balaitus, Picos de Argualas, Picos del Infierno, Ferraturas y Baladrías. Vale la pena visitar su iglesia prerrománica, que fue trasladada piedra a piedra desde Basarán, un pueblecito montañés abandonado.
Entre las cimas de la villa de Sallent de Gallego se encuentran un gran número de lagos: el de Respomuso, Tebarray, Ibonciecho, Ibones de Anayet, etc. Escarrilla, localidad que está situada en el corazón del Valle de Tena, en la confluencia de los ríos Escarra y Gallego, ofrece al visitante su espléndida naturaleza y la belleza de su paisaje.
Rodeada de bosques de hayas, pinos y abetos, la magnífica arquitectura de sus antiguas construcciones, que parecen influenciadas por su vecina Francia, dan carácter a esta localidad típicamente pirenaica.
Panticosa, El Pueyo se alza como una encantadora villa, situada en el curso del río Caldarés en la que el tipismo se manifiesta en sus grandes casas de piedra, sus calles empinadas y estrechas y sus evocadores rincones.
El Cerro de Petrosos, en su parte superior, forma un gran mirador a 1.850 metros de altura. Subiendo hacia Francia y escondido entre montículos de pinares, robledales y prados, se haya Tramacastilla.
El paisaje que se divisa desde el cabezo de Santa Marina es inigualable. En el horizonte, altivas y bravas, Peña Telera y Peña Blanca, y a sus pies el pantano de Búbal.
Este pueblecito conecta con Piedrafita por un idílico camino llamado "El Betato", que discurre entre árboles de gran variedad y belleza, sorteando el interesante barranco de Gorgol.
El Valle de Tena es ideal para visitar en primavera, pero de todos son conocidas las estaciones de esquí de Formigal y Panticosa.